Ocio

“Black Mirror”, cada vez más real

“Black Mirror”, cada vez más real

Aunque el gigante Netflix continúa añadiendo piezas a su oferta televisiva, hay estrellas que se mantienen en la cima de las valoraciones a pesar de llevar años en cartelera. Es el caso de Black Mirror, esa serie que te hace reflexionar sobre el camino que está tomando la tecnología y la forma en que la sociedad se adapta a los cambios de su tiempo. Una ficción que enmarca los avances científicos y se nutre del progreso, pero también de las reacciones e impulsos humanos. Black Mirror muestra lo mejor y lo peor de la humanidad, lo que puede llegar a crear y lo que, en la mayoría de los episodios de la serie, desencadenan precisamente esas creaciones, con resultados catastróficos. Es una serie, pero hoy en día algunas de las tecnologías que se muestran en Black Mirror ya han tomado forma en la vida real.

El nombre de la serie hace referencia a las pantallas que rodean nuestra vida y que, igual que señaló en su día Marshall MacLuhan, funcionan como extensiones de nuestro cuerpo. Los avances tecnológicos que se muestran en la serie siempre provocan dilemas morales, personales y sociales. La serie te cuenta una historia, te muestra un invento o una mecánica implantada en la sociedad y cómo los personajes reaccionan o interactúan con ella. Cuando se emitió por primera vez en 2011 su creador, Charlie Brooker, señaló lo siguiente: “… Este área —entre el placer y el malestar que provocan las drogas— es donde Black Mirror está establecida”. ¿Qué es exactamente lo que provoca esta “tecno-paranoia”? ¿Cuánto de Black Mirror podemos ver hoy en nuestra realidad?

Uno de los episodios que más repercusión ha tenido es el primero de la tercera temporada: Nosedive (en español, Caída en picado). En él se nos muestra una sociedad que funciona por medio de un sistema de puntuación a través de una app. Todo lo que hacen es puntuado, desde la ropa que llevas, tus modales a la hora de pedir un batido o incluso la amplitud de tu sonrisa al tratar con un cliente. De este modo la interacción social se convierte literalmente en la clave de tu calidad de vida: si tienes una puntuación por encima del cuatro tu vida será más fácil que la de alguien situado por debajo del tres, que puede llegar incluso a perder su trabajo o su hogar.

Aunque en según qué organizaciones y servicios ya existe desde hace tiempo un sistema de valoraciones (como en Google, Uber o Glovo) nunca la realidad se ha acercado tanto a este episodio como con el lanzamiento de Zhima Credit. En esta app lanzada en China se califica la calidad cívica de los ciudadanos, por medio de un sistema de crédito social que usa como métrica la información personal, la actividad en redes sociales y el historial bancario entre otras variables, según informa The Objective. Rodearte de amistades con una puntuación alta y hablar bien del gobierno son otros de los factores que pueden ayudarte a conseguir una valoración positiva, y que lograrían convencernos de que esta app está sacada directamente de un capítulo de la serie o incluso de 1984. Aquellos con una puntuación muy alta cuentan con recompensas, sin embargo, los usuarios con peores números pueden verse penalizados. Los medios cuentan que en 2020 será obligatorio que los ciudadanos tengan esta app instalada en el móvil.

¿Alguna vez has soñado con poder grabar y revivir momentos de tu vida? Es lo que sucede en el último capítulo de la primera temporada, “Toda tu historia”: las personas cuentan con unos implantes en las pupilas que permiten registrar lo que ven y oyen, y reproducirlo a posteriori. Samsung y Google ya están en proceso de crear unas lentillas inteligentes que permitan integrar una pantalla en nuestras pupilas y controlarla parpadeando, aunque por ahora solo está registrada la patente.

“Conviértete en un inmortal virtual” es el lema que lanza Eterni.me, una plataforma que colecciona tus recuerdos e historias para crear tu avatar y “ser recordado”. La idea se parece a la del primer episodio de la segunda temporada, “Ahora mismo vuelvo”, donde una mujer pierde a su novio en un accidente de tráfico y gracias a la inteligencia artificial se hace con una copia robot que tiene su aspecto e imita su comportamiento. El robot consigue parecerse a él porque almacena su huella digital, así como todas sus conversaciones en redes, los mismos datos que guardaría nuestro avatar de Eterni.me para convertirnos en inmortales.

Hace poco Pizza Hut anunció que pronto pondría en funcionamiento un camión sin conductor que entregase comida a domicilio, igual que en el capítulo “Cocodrilo” de la cuarta temporada. Hoy en día fotografiamos casi todo lo que nos rodea y cuando el huracán Leslie se aproximó a la península uno de los consejos que lanzaban desde los telediarios era “No se detengan a sacar un selfie en medio de la tormenta”, como si los espectadores viviéramos en la realidad de “Oso blanco”. No debemos frenar el progreso y los avances tecnológicos por miedo, pero si algo nos ha enseñado Black Mirror es que hay que ser cauteloso. ¡Que la tecnología no saque lo peor de nosotros!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Para continuar navegando debe dar su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y de nuestra política de cookies. Pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies